Tecnofirmas extraterrestres podrían estar ocultas en el polvo de la Luna, según nuevo estudio

Un equipo liderado por Lewis Pinault, investigador asociado del Instituto SETI, plantea buscar posibles rastros de tecnología extraterrestre en el suelo lunar. El estudio, disponible como preimpresión en arXiv y enviado a la revista International Journal of Astrobiology, desarrolla un modelo para estimar la posibilidad de que estas tecnofirmas hayan quedado conservadas durante miles de millones de años.
La propuesta se basa en las características de la Luna, cuya superficie carece de atmósfera, agua y actividad tectónica, factores que en la Tierra pueden destruir o alterar materiales antiguos. Además, los impactos de micrometeoritos remueven el regolito y pueden enterrar pequeñas partículas, protegiéndolas parcialmente de la radiación. El equipo plantea dos tipos hipotéticos de restos: residuos tecnológicos producidos accidentalmente y microsondas enviadas deliberadamente por otras civilizaciones.
Uno de los principales desafíos sería que estas partículas sobrevivieran a un viaje interestelar y posteriormente al impacto contra la superficie lunar. El estudio considera materiales resistentes, como cerámicas avanzadas, grafeno y superaleaciones de titanio y tungsteno, además de partículas de tamaño microscópico. Para identificarlas entre enormes cantidades de granos lunares, los investigadores proponen utilizar microscopía electrónica y sistemas de inteligencia artificial capaces de detectar partículas con características anómalas.
Los autores sostienen que incluso un resultado negativo tendría utilidad científica, ya que permitiría establecer límites sobre la cantidad de residuos tecnológicos que podrían haber sido dispersados por hipotéticas civilizaciones extraterrestres. Las futuras misiones lunares, incluidas iniciativas de Estados Unidos, China y empresas privadas, podrían eventualmente proporcionar nuevas muestras de regolito para poner a prueba esta propuesta.









