Gobierno evalúa endurecer régimen carcelario para líderes del crimen organizado
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, expondrá ante el Senado un plan que contempla mayor segregación penal, control de comunicaciones y nuevas plazas de alta seguridad.

El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, se prepara para presentar el próximo 2 de junio ante el Senado una serie de medidas vinculadas al fortalecimiento del sistema penitenciario y el combate al crimen organizado. Entre los principales ejes de la propuesta figura un plan carcelario enfocado en la segregación de internos de alta peligrosidad y en la creación de módulos especiales de máxima seguridad.
Según antecedentes conocidos en las últimas horas, el Ejecutivo buscaría avanzar con mayor decisión en la segmentación de la población penal, especialmente respecto de reclusos vinculados al crimen organizado, delitos violentos y estructuras criminales de alto compromiso delictual. La iniciativa apunta a impedir que estas redes continúen operando desde el interior de las cárceles mediante restricciones y mayores controles.
El diseño del plan considera la habilitación de plazas y módulos de alta y máxima seguridad, además de tratamientos diferenciados y un control efectivo de las comunicaciones. Entre las medidas que se analizan también figura la posibilidad de restringir las visitas presenciales para ciertos internos de alto riesgo, permitiendo únicamente contactos telemáticos, aunque dicha información no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades.
Paralelamente, el Ministerio de Seguridad trabaja junto al Ministerio de Justicia en un proyecto para enfrentar el déficit estimado de 30 mil plazas penitenciarias. La propuesta contempla la construcción de al menos 20 mil nuevos cupos mediante cárceles concesionadas con capacidad aproximada para 2 mil internos cada una, además de avanzar en la implementación de la nueva institucionalidad que incorporará a Gendarmería bajo la órbita de Seguridad Pública.
