Talleres prácticos ganan terreno para prevenir violencia escolar
Metodologías participativas y basadas en la experiencia se posicionan como una alternativa efectiva para fortalecer la convivencia y el desarrollo socioemocional en estudiantes.

En medio del creciente debate por episodios de violencia en establecimientos educacionales del país, distintas organizaciones impulsan estrategias enfocadas en el “aprender haciendo” para mejorar la convivencia escolar. Estas metodologías promueven la participación activa de los estudiantes mediante talleres, dinámicas grupales y actividades prácticas que buscan fortalecer habilidades como la empatía, la comunicación y la autorregulación emocional.
Desde Good Neighbors Chile destacan que este enfoque permite involucrar de manera más directa a niños, niñas y adolescentes, especialmente en contextos donde existen dificultades de integración o baja participación. “Las metodologías activas cumplen un rol central dentro del modelo que promovemos, ya que permiten que los alumnos aprendan a través de la experiencia, la participación y la reflexión”, señaló Juan Pablo Muñoz, gerente de Proyectos Sociales de la organización. Para 2026, proyectan impactar a cerca de 3 mil estudiantes con programas educativos vinculados a emociones, creatividad y trabajo colaborativo.
Especialistas coinciden en que estas prácticas facilitan aprendizajes que suelen ser complejos de abordar desde la teoría, aunque advierten que aún existen desafíos para su implementación sostenida. “El enfoque práctico favorece la autorregulación emocional y la toma de decisiones, pero requiere tiempo, coordinación y capacidades dentro de las escuelas”, agregó Muñoz. En ese contexto, la alta carga académica y administrativa aparece como una de las principales barreras para ampliar este tipo de iniciativas en el sistema educativo.









