Megatoma San Antonio: Gobierno e inmobiliaria no logran acuerdo por compra de terreno

Tras más de seis meses de negociaciones, la compraventa del terreno donde se emplaza la megatoma del Cerro Centinela queda sin resolución; 4.000 familias podrían verse afectadas.
La negociación entre el Gobierno y la inmobiliaria San Antonio, propietaria del terreno donde se encuentra la megatoma del Cerro Centinela, terminó sin acuerdo, informó la misma empresa a través de un comunicado. Esto ocurre tras más de seis meses de intentos por establecer la compraventa de los terrenos con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu).
La inmobiliaria confirmó que se tomarán acciones legales para proceder con el desalojo de aproximadamente 10.000 personas, decisión que afectará directamente a más de 4.000 familias. Según el comunicado, la mesa técnica se cerró debido a la falta de información clara sobre los compradores, la ausencia de condiciones para una compra inmediata y la inexistencia de garantías financieras que respalden la operación.
El abogado de la empresa, Diego Pereira, agregó que la inmobiliaria había reducido varias veces el precio del metro cuadrado, llegando a la propuesta final del Minvu, que aún así no cubría las demás variables esenciales de la transacción. “Lamentamos, una vez más, el abandono estatal, ya que llevamos seis años intentando recuperar nuestro terreno o, en su defecto, llegar a un acuerdo que nos permita recuperar en parte nuestro patrimonio usurpado”, señalaron.
Por su parte, el Minvu indicó que tras 17 sesiones de negociación, no se lograron los resultados esperados. Los principales obstáculos fueron la diferencia en la tasación del terreno y las condiciones comerciales impuestas por los propietarios, quienes abordaron la operación como “una compraventa más”. El valor solicitado por la inmobiliaria triplica la tasación realizada por el Ministerio, lo que impide la viabilidad financiera del acuerdo y su sostenibilidad para las familias afectadas.
El Ministerio señaló además que propuso alternativas técnicamente justificadas para acercar posiciones, pero estas fueron rechazadas sin presentar nuevas opciones, cerrando así la posibilidad de alcanzar un consenso.
Con este desenlace, el futuro de la megatoma del Cerro Centinela y de las familias que habitan el terreno queda en incertidumbre, mientras las partes se preparan para iniciar acciones legales y evaluar los pasos siguientes del proceso.









