Las bajas, roces y acuerdos que dejó la definición parlamentaria en el oficialismo y la oposición

La inscripción de candidaturas al Congreso cerró una negociación intensa en ambos bloques, marcada por tensiones internas, nombres que quedaron fuera y pactos inéditos. El oficialismo logró destrabar el distrito 8 con intervención del Presidente Boric, mientras que la oposición cerró acuerdos parciales con el Partido Republicano en Arica y Aysén.
La maratónica negociación parlamentaria llegó a su primera gran definición con la inscripción de candidaturas ante el Servicio Electoral (Servel). El proceso dejó tras de sí un mapa marcado por acuerdos difíciles, tensiones internas y bajas inesperadas tanto en el oficialismo como en la oposición.
En el pacto “Unidad por Chile”, que agrupa a la mayoría de los partidos oficialistas más la Democracia Cristiana, el distrito 8 (Maipú, Cerrillos y Estación Central) fue el principal foco de conflicto. La definición resultó tan compleja que incluso debió intervenir el propio Presidente Gabriel Boric para destrabar la situación. Finalmente, el Partido Liberal se quedó con dos candidaturas, dejando al Partido Radical con un solo cupo. Como compensación, los radicales inscribieron a Jazmín Aguilar como candidata al Senado por Valparaíso.
El timonel radical, Leonardo Cubillos, reconoció lo “muy difícil” del acuerdo, mientras que el diputado Rubén Oyarzo criticó que su compañera fuera enviada “al sacrificio” en la Quinta Región.
El Frente Amplio también vivió sus propias tensiones internas. La diputada Ericka Ñanco amenazó con bajar su candidatura tras quedar relegada al tercer lugar en el distrito 23, aunque finalmente se mantuvo en competencia. Otros nombres quedaron fuera de la papeleta de su coalición, como Gustavo Gatica (distrito 8) y Elisa Loncón (La Araucanía), quienes competirán bajo el alero del Partido Comunista. En paralelo, se despejó la incógnita respecto al exalcalde Daniel Jadue (PC), finalmente inscrito como candidato en el distrito 9.
En la oposición, la sede de la UDI fue el epicentro de las conversaciones entre las fuerzas de “Chile Grande y Unido” (UDI, RN, Evópoli y Demócratas). Las negociaciones con el Partido Republicano no estuvieron exentas de trabas: en Tarapacá, la UDI defendió la reelección de la senadora Luz Ebensperger, en pugna con la aspiración republicana de Renzo Trisotti; mientras que en Atacama chocaron las candidaturas de Sofía Cid (Republicanos) y Rafael Prohens (RN).
Donde sí hubo acuerdo fue en las regiones de Arica y Aysén. Allí, Republicanos y Chile Vamos sellaron un pacto de omisión: los primeros no presentarán candidatos en Arica, y los segundos harán lo propio en Aysén.
El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, llamó a disputar con fuerza los territorios donde hoy predomina la izquierda, mientras que el líder republicano, Arturo Squella, entregó las cifras finales de la lista de su sector.
La jornada también estuvo marcada por una baja significativa: el senador Felipe Kast (Evópoli) anunció que no buscará la reelección en La Araucanía, dejando en suspenso la conformación final del bloque opositor en esa región clave.
En definitiva, la inscripción parlamentaria dejó en evidencia las tensiones internas y los equilibrios precarios que deberán administrar los bloques en la campaña que se avecina, en un Congreso que será clave para el futuro político inmediato del país.









