Frei Ruiz-Tagle lanza dura crítica a la Democracia Cristiana por respaldo a Jeannette Jara: “Traiciona nuestros principios fundacionales”.

El expresidente acusa a la DC de abandonar el humanismo cristiano por fines electorales. Aunque asegura que no seguirá ese camino, descarta dejar la colectividad tras casi 70 años de militancia.
El expresidente de la República y figura histórica de la Democracia Cristiana (DC), Eduardo Frei Ruiz-Tagle, expresó su más profundo rechazo al apoyo que el partido otorgó a la candidatura presidencial de Jeannette Jara, actual ministra del Trabajo y abanderada del oficialismo. Frei calificó la decisión como una «traición a los principios fundacionales» de la colectividad, nacida para defender el humanismo cristiano y marcar una distancia frente a los extremos políticos.
“Hoy, con profunda consternación, veo lo que ha pasado en mi partido, que tomó una decisión que traiciona los principios que lo formaron y renuncia al espíritu del humanismo cristiano sólo con fines electorales”, declaró el exmandatario. Agregó que esta es una ruta que «no comparte en absoluto» y que no seguirá, aunque aclaró que no renunciará a la DC, partido en el que ha militado durante casi siete décadas y donde ha ocupado todos los cargos de representación, incluida la presidencia de la colectividad y del país.
El respaldo a la candidatura de Jara, oficializado por la DC el pasado 26 de junio, generó una crisis interna de gran magnitud. La primera consecuencia fue la renuncia inmediata del entonces presidente del partido, Alberto Undurraga, quien argumentó que la decisión era un “error” desde el punto de vista doctrinario, programático, político y electoral.
En su reemplazo asumió el senador Francisco Huenchumilla, quien ya ha sostenido reuniones con la candidata oficialista para abordar su programa y estrategia de campaña. El gesto de Frei se suma a un conjunto de voces internas que advierten sobre una progresiva pérdida de identidad del partido, fundado por Eduardo Frei Montalva como alternativa al marxismo y al conservadurismo.
La postura del expresidente podría intensificar las tensiones dentro de la DC, justo cuando el panorama presidencial comienza a definirse con mayor claridad y las colectividades deben alinear apoyos en un escenario político altamente polarizado.









