Alergias de primavera: ¿Por qué agosto es el mes ideal para comenzar los cuidados?.

El doctor Andrés Glasinovic, médico familiar y académico de la Universidad de los Andes, explica por qué es fundamental iniciar en agosto la prevención de las alergias primaverales y entrega claves para sobrellevar la rinitis alérgica.
Con la llegada de agosto, comienzan a sentirse los primeros cambios propios de la transición entre invierno y primavera: días más largos, temperaturas más templadas… y también, para muchos, los primeros síntomas de alergia estacional.
Según el doctor Andrés Glasinovic, médico familiar y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes, agosto es el momento perfecto para empezar a prevenir los molestos efectos de la rinitis alérgica, una inflamación de la mucosa nasal provocada por una reacción exagerada del sistema inmunológico frente a ciertos alérgenos, como el polen, el polvo, el moho o el pelo de animales.
El especialista detalla que, en Chile, agosto marca el inicio de la polinización de árboles como el plátano oriental y los aromos, lo que incrementa significativamente la presencia de polen en el aire. A esto se suma el aumento de humedad producto de las lluvias invernales, lo que favorece la proliferación de moho, otro potente detonante de alergias.
«En primavera, el viento dispersa el polen y las esporas de moho, lo que eleva su concentración en el aire. Además, tras el encierro del invierno, las personas comienzan a salir más y se exponen a estos alérgenos», explica Glasinovic.
El llamado es claro: no esperar a tener los síntomas para actuar. Comenzar con las medidas preventivas desde agosto puede marcar la diferencia entre una primavera tranquila y una llena de estornudos, picazón e incomodidad.









