Talca aprueba por unanimidad su Plan de Acción Comunal de Cambio Climático

La hoja de ruta climática contempla medidas concretas de mitigación y adaptación, con foco en sostenibilidad, salud, infraestructura y protección de los grupos más vulnerables
En sesión del Concejo Municipal de Talca, fue aprobado por unanimidad el Plan de Acción Comunal de Cambio Climático (PACCC), un instrumento que establece estrategias y medidas específicas para enfrentar los efectos del cambio climático en la ciudad. Este plan identifica las zonas más vulnerables de la comuna y propone acciones con plazos definidos, fuentes de financiamiento y mecanismos de monitoreo, alineándose con otros instrumentos de planificación como el Plan Regulador, además de políticas regionales y nacionales.
Entre sus ejes principales se incluyen la gestión eficiente del agua, la promoción de la movilidad sostenible, el fortalecimiento de la gestión de residuos, el impulso a la eficiencia energética y la conservación de áreas verdes y la biodiversidad. El plan también incorpora medidas de preparación ante eventos climáticos extremos como olas de calor, sequías, lluvias intensas e incendios forestales, poniendo especial atención en la protección de adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.
El alcalde Juan Carlos Díaz valoró especialmente el carácter participativo del proceso de elaboración del plan, subrayando el compromiso de los equipos técnicos y de la comunidad para construir una propuesta realista y con metas concretas al año 2030. Destacó que, aunque el aporte de cada acción puede parecer pequeño frente a la magnitud del problema, cada esfuerzo cuenta para avanzar en la protección del entorno y la mejora de la calidad de vida de los habitantes de Talca.
El PACCC proyecta beneficios como la mejora de la calidad del aire, la reducción de enfermedades respiratorias, la creación de empleos verdes, y una menor exposición a los efectos económicos de los desastres climáticos. Entre los indicadores definidos para su seguimiento se encuentran la recuperación de áreas verdes, la reducción de gases contaminantes, la adaptación de viviendas a climas extremos y el monitoreo de la calidad del aire y del agua. Con una vigencia inicial de cuatro años, el plan entrará ahora en etapa de implementación y evaluación, lo que contempla tanto la ejecución de las medidas como los ajustes necesarios en función de su impacto y resultados.
















