Banda de adolescentes asaltaba escolares en Curicó: líder de solo 15 años usaba armas y amenazas para robar celulares.

Una banda delictual integrada en su mayoría por niñas de entre 14 y 17 años fue desarticulada por la PDI en Curicó, generando una fuerte preocupación en la comunidad educativa y entre las autoridades por la creciente participación de menores en delitos violentos.
La líder del grupo, a quien llamaremos “Carla” por ser menor de edad, tiene solo 15 años y ya cuenta con un amplio prontuario delictual. Según la investigación de la Brigada Investigadora de Robos (BIRO), “Carla” encabezaba un grupo que ejecutaba robos con violencia en el centro de Curicó, en un radio de apenas 100 metros donde se concentran varios colegios.
La joven utilizaba un método intimidatorio: acusaba falsamente a otras adolescentes de involucrarse con su pareja para obligarlas a desbloquear sus celulares, que luego robaba. En otros casos, actuaban en grupo con cuchillos o armas de fuego. La policía identificó al menos siete robos ocurridos en las inmediaciones del Instituto Santa Marta, donde las adolescentes actuaban con violencia y sin pertenecer a la comunidad escolar.
Además de cometer los asaltos, las integrantes de la banda subían fotos y videos a redes sociales mostrando cuchillos y armas, lo que permitió a la PDI rastrear sus movimientos y coordinar el operativo que culminó con su detención en junio pasado.
Un fenómeno en alza: menores de edad en bandas delictuales
Según datos del Ministerio Público, los delitos cometidos por menores de edad en Chile aumentaron un 18% en el último año, especialmente en regiones como el Maule. Los expertos en criminología juvenil advierten que las redes sociales, la impunidad percibida y la ausencia de contención familiar son factores clave en la radicalización de menores hacia la violencia delictual.
El subprefecto Roberto Bolvarán, jefe de la BIRO Curicó, explicó que la adolescente era conocida por su alta agresividad:
“Era temida por otros menores. Establecimos su participación en al menos siete delitos de robo con intimidación y violencia”.
En total, la banda estaba compuesta por siete integrantes, seis de ellas menores de edad. La única adulta, Camila Hormazábal, de 19 años, quedó en prisión preventiva. Tres adolescentes fueron enviadas a internación provisoria, y otras tres quedaron con arresto domiciliario parcial.
El impacto psicológico en las víctimas
Uno de los relatos más conmovedores fue entregado por la madre de una víctima, quien describió el estado de shock que vivió su hija tras ser asaltada por el grupo:
“Me aliviané de ver que no estaba apuñalada, pero más me desesperé porque no hablaba. Estuvo así más de cuatro horas. Tenía una expresión de sufrimiento, de mucho miedo, pero no podía soltar las palabras”.
El caso reabre el debate sobre la necesidad de reformar el sistema de responsabilidad penal adolescente y fortalecer las políticas de prevención del delito juvenil en contextos vulnerables.









