Escasez global de RAM amenaza precios de la tecnología hasta 2027
La creciente demanda por inteligencia artificial y hardware de alto rendimiento presiona la oferta de memorias, anticipando alzas de precios y cambios en el diseño de dispositivos electrónicos.

La industria tecnológica enfrenta una nueva presión estructural: una escasez global de memorias RAM y almacenamiento que podría extenderse hasta 2027. Tras la sobreoferta registrada en 2023, los fabricantes redujeron producción, pero el repunte acelerado de la demanda —impulsado por la inteligencia artificial y nuevos lanzamientos de alto rendimiento— volvió a tensionar la cadena de suministro, debilitando las expectativas de una baja sostenida de precios.
El fenómeno cobró especial relevancia tras el CES 2026, donde se presentaron equipos cada vez más exigentes en consumo de memoria, como las nuevas tarjetas gráficas GeForce RTX Serie 50 y laptops con arquitectura orientada a IA. A esto se suma el aumento del “piso de memoria” impuesto por software más demandante, como Windows 11, lo que ha llevado a que configuraciones antes estándar, como 16 GB de RAM, resulten insuficientes para gaming, diseño y multitarea avanzada.
El impacto no se limita a computadores. Celulares, tablets, consolas y televisores inteligentes también dependen de estos componentes, obligando a los fabricantes a optar entre subir precios o reducir especificaciones. En ambos casos, el efecto recae en el consumidor, ya sea a través de dispositivos más caros o equipos con menor vida útil, en un escenario donde la expansión de centros de datos y la IA compiten directamente por los mismos recursos de memoria.









