Curicó inicia reciclaje de orgánicos

Con el apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, la Municipalidad de Curicó puso en marcha el proyecto piloto “Curicó Recicla Orgánicos” en las villas Santa María del Boldo y Nueva Galilea, beneficiando a 80 familias con composteras y educación ambiental para reducir los residuos domiciliarios.
El pasado jueves se dio inicio al proyecto “Curicó Recicla Orgánicos”, una iniciativa impulsada por la Dirección de Gestión Ambiental y Territorio (DIGAM) de la Municipalidad de Curicó y financiada a través del Fondo para el Reciclaje (FPR) del Ministerio del Medio Ambiente. El lanzamiento oficial contó con la participación de la Seremi del Medio Ambiente, Daniela de la Jara; el administrador municipal, Marcelo Fernández; las concejalas Constanza Pinto y Paulina Bravo, junto a vecinas y vecinos de las villas Santa María del Boldo y Nueva Galilea, quienes serán parte de este plan piloto.
El objetivo de este proyecto es fomentar la reducción y correcta gestión de los residuos orgánicos, promoviendo una cultura ambiental más sostenible en la comuna. Para la DIGAM, este es un hito significativo, pues es la primera vez que Curicó se adjudica un fondo destinado al reciclaje de materia orgánica.
El administrador municipal, Marcelo Fernández, destacó que “el alcalde George Bordachar, desde el primer día, estableció como prioridad el cuidado del medio ambiente y la colaboración con la comunidad. Este fondo es un reconocimiento al compromiso de las familias que inician este plan piloto, con la proyección de extenderlo a otros sectores de Curicó”.
Fernández agregó que uno de los desafíos a mediano plazo es contar con un terreno municipal destinado a la gestión de residuos, donde se puedan valorizar los desechos orgánicos generados en los hogares.
Por su parte, la Seremi del Medio Ambiente, Daniela de la Jara, valoró el compromiso de las 80 familias que se suman al proyecto: “Estamos muy contentos porque este tipo de iniciativas permiten que las políticas públicas se hagan realidad en el territorio, generando cambios concretos desde las acciones cotidianas”.
La inversión del proyecto alcanza los 14 millones de pesos, destinados principalmente a la compra de 80 composteras, aireadores y depósitos para desechos orgánicos domiciliarios. Además, contempla un componente educativo fundamental: la capacitación de recicladores de base que supervisarán el proceso y acompañarán a las familias en la implementación del compostaje.
La concejala Constanza Pinto resaltó que “Curicó ha avanzado mucho en sustentabilidad. Este es un paso más hacia una comuna más consciente y comprometida con el medio ambiente. Esperamos que este proyecto se replique en más barrios”.
En tanto, la directora de la DIGAM, Carolina Marín, subrayó que “la educación ambiental será el eje central del proyecto. Queremos que los vecinos comprendan que más del 60% de la basura domiciliaria corresponde a residuos orgánicos que pueden transformarse en compost y no terminar en un vertedero”.
Con este piloto, Curicó se posiciona como una comuna pionera en la gestión de residuos orgánicos en la región del Maule, avanzando hacia un modelo de economía circular y responsabilidad ambiental compartida entre municipio y comunidad.









