Justicia que llega tarde: Corte obliga a isapre a cubrir medicamento a paciente fallecida hace un año

La Corte de Apelaciones de Santiago acogió un recurso de protección a favor de María Inés Bonvin, obligando a la isapre Cruz Blanca a cubrir un medicamento oncológico que ella necesitaba. El problema: la paciente murió en agosto de 2024, un año antes del fallo.
“Nada se parece tanto a la injusticia, como la justicia que llega tarde”. Así cierra Pablo Viollier, abogado, el relato que compartió en LinkedIn sobre la situación que vivió su madre, María Inés, quien falleció de cáncer en etapa cuatro sin recibir a tiempo el tratamiento que hoy la justicia ordena cubrir.
El medicamento negado
En mayo de 2023, a María Inés se le diagnosticó cáncer de mama avanzado. Un año después, su oncólogo le recetó Everolimus 5 mg —medicamento registrado en Chile desde 2009 para ese tipo de cáncer— con el objetivo de detener el crecimiento del tumor. Su costo rondaba los $500 mil mensuales.
La isapre Cruz Blanca rechazó financiarlo a través de la Cobertura Adicional para Enfermedades Catastróficas (CAEC), argumentando que se trataba de un medicamento “off-label”. Según la aseguradora, no estaba cubierto por el GES y no cumplía con los criterios del Instituto de Salud Pública (ISP).
Pero la Corte desmintió categóricamente esa versión: Everolimus sí está registrado por el ISP desde hace más de 15 años para cáncer de mama avanzado y su eficacia está respaldada por estudios clínicos internacionales como el BOLERO-2 (2012), que demostró una mejora significativa en la sobrevida libre de progresión.
Un fallo que no llega a tiempo
María Inés falleció el 23 de agosto de 2024. Un año después, el 12 de agosto de 2025, la Corte dictó su fallo, calificando de “notoriamente arbitrario” el actuar de la isapre, que vulneró los derechos fundamentales de la paciente y desobedeció incluso las instrucciones de la Superintendencia de Salud.
En el documento se ordena a Cruz Blanca otorgar cobertura y financiamiento inmediato del Everolimus “mientras este sea necesario conforme prescripción médica”. Una decisión que, en los hechos, llegó demasiado tarde.
La voz del hijo
Pablo Viollier fue categórico en redes sociales:
“En una muestra innegable de mala fe e invocando motivos económicos, Cruz Blanca argumentó que el medicamento era off-label, lo que era posible descartar con la simple lectura del registro en el ISP”.
Con amargura, añadió:
“Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia que llega tarde. Espero que esta jurisprudencia le sirva a otras personas que, lamentablemente, estoy seguro que su isapre las hará pasar por esta situación odiosa e injusta”.
El trasfondo
El caso expone una falla estructural en el sistema de salud privado: la denegación de tratamientos vitales bajo argumentos débiles o derechamente falsos, lo que obliga a las familias a iniciar procesos judiciales que, muchas veces, concluyen cuando ya es demasiado tarde.
Porque sí: aunque se sabe que el cáncer metastásico no tiene cura, un medicamento oportuno puede significar meses más de vida, calidad para el paciente y tiempo para la familia. Tiempo que a María Inés se le negó.









