Diputado Benjamín Moreno destaca traslado de reos a La Laguna: “Es una señal potente para enfrentar el problema carcelario”

El diputado por el Maule, Benjamín Moreno, destacó la puesta en marcha de la Operación Cancerbero, que este jueves movilizó a internos de alta peligrosidad desde distintos recintos penitenciarios del país hacia el Complejo Penitenciario La Laguna de Talca, en un amplio despliegue de seguridad que marca el inicio del poblamiento acelerado del recinto.
La operación forma parte del plan de fortalecimiento de la seguridad penitenciaria impulsado por el Gobierno del Presidente José Antonio Kast y busca segregar a líderes e integrantes de organizaciones criminales en módulos de máxima seguridad, bajo un régimen especial de vigilancia, con restricciones de visitas y comunicaciones, para impedir que continúen coordinando delitos desde el interior de las cárceles.
“Lo que vimos hoy es una señal potente y parte de un nuevo esquema para enfrentar el problema carcelario en Chile. Estamos cortando la cadena de mando de quienes siguen delinquiendo desde las cárceles. Quienes están privados de libertad tienen que cumplir efectivamente sus condenas y no pueden seguir utilizando una celda para coordinar delitos, extorsionar o amenazar a las familias chilenas”, señaló Moreno.
Durante la jornada, el operativo contempló el traslado de internos provenientes de distintos establecimientos penitenciarios del país. En el primer movimiento fueron trasladadas 295 personas privadas de libertad, distribuidas en dos caravanas con más de 21 vehículos, mientras que durante el día se proyectó el ingreso de cerca de 690 internos a La Laguna. El dispositivo incluyó vehículos blindados, buses especialmente acondicionados, ambulancias, equipos especializados, apoyo aéreo y sistemas de vigilancia.
El parlamentario, destacó especialmente que entre los trasladados se encuentran integrantes y líderes de peligrosas organizaciones. Del total, 37 internos vinculados a estas estructuras serán recluidos en módulos de Máxima Seguridad, entre ellos nueve identificados como líderes, mientras otros 258 internos de especial peligrosidad serán destinados a módulos de Alta Seguridad. “Este no es un simple traslado de reos de una cárcel a otra. Aquí hay una decisión concreta de impedir que quienes están detrás de delitos graves puedan continuar operando desde los recintos penitenciarios.”, afirmó.
Los internos vinculados a organizaciones criminales estarán sometidos a un régimen especialmente restrictivo, que contempla celdas individuales, horarios reducidos de patio, locutorios sin contacto físico, comunicaciones monitoreadas, visitas y encomiendas restringidas, ausencia de dinero circulante y desplazamientos con grilletes y custodia permanente.
Finalmente, Moreno sostuvo que este nuevo esquema en materia penitenciaria debe ir acompañado del avance de las iniciativas que actualmente se discuten en el Congreso para fortalecer las herramientas del Estado.
“Esta operación demuestra lo que podemos hacer cuando el Estado actúa de manera coordinada y con decisión. Hay que destacar el tremendo trabajo realizado por Gendarmería, Carabineros, el Ministerio de Seguridad Pública y todos los organismos que participaron de este histórico operativo. Lo que vimos hoy fue un despliegue de gran magnitud, coordinado y con un objetivo claro. Ahora desde el Congreso tenemos que hacer nuestra parte y avanzar en las herramientas legales necesarias para perseguir estas estructuras y sus redes de financiamiento”, concluyó Moreno.









