MOP impulsa estudio para ordenar extracción de áridos en los ríos Cachapoal y Tinguiririca
La iniciativa, que supera los $932 millones de inversión, busca actualizar la información técnica sobre ambos cauces y elaborar un plan de manejo que resguarde la seguridad de las comunidades y la infraestructura en la Región de O’Higgins.

El Ministerio de Obras Públicas, a través de su Dirección de Obras Hidráulicas, está desarrollando el estudio “Diagnóstico y Plan de Manejo de Extracción de Áridos en los ríos Cachapoal y Tinguiririca”, iniciativa que contempla una inversión superior a los 932 millones de pesos y un plazo de ejecución de 38 meses, con el objetivo de generar información técnica actualizada que permita regular esta actividad y proteger la estabilidad de los cauces, la seguridad de las comunidades ribereñas y la infraestructura pública y privada.
El estudio abarca más de 200 kilómetros de extensión entre ambos ríos e involucra a 19 comunas de la Región de O’Higgins, considerando un diagnóstico detallado sobre las condiciones actuales de extracción de áridos, la degradación de los cauces y los procesos de erosión e inundación, lo que permitirá posteriormente diseñar un plan de manejo con medidas adaptadas a las necesidades hidráulicas y ambientales de cada territorio.
Desde el Ministerio de Obras Públicas, el seremi de O’Higgins, Carlos Astudillo, destacó que esta iniciativa se presenta como una herramienta estratégica para la gestión de los ríos de la región, permitiendo contar con antecedentes técnicos que faciliten compatibilizar la extracción de áridos con la protección de los ecosistemas fluviales, la seguridad de las personas y el resguardo de la infraestructura, además de fortalecer la capacidad institucional para fiscalizar y regular estas actividades y prevenir riesgos asociados a inundaciones o erosión.
El proyecto contempla estudios especializados en hidrología, modelación hidráulica, mecánica fluvial, topografía con tecnología LiDAR, geotecnia, análisis ambiental y participación ciudadana, con el fin de identificar zonas vulnerables, estimar procesos de socavación y transporte de sedimentos, y establecer criterios técnicos para la extracción y supervisión de áridos, mientras que ya se han realizado presentaciones informativas con autoridades, canalistas y empresas del rubro en ambas cuencas.
