Quiropraxia: beneficios y riesgos de una técnica cada vez más usada
Especialistas advierten que, aunque puede aliviar dolencias musculoesqueléticas, su aplicación sin evaluación clínica o por personal no calificado puede generar complicaciones graves.

La quiropraxia se ha posicionado como una alternativa terapéutica para tratar problemas musculoesqueléticos, especialmente en la columna vertebral, buscando mejorar la movilidad articular y el funcionamiento del sistema nervioso. Sin embargo, su creciente uso ha encendido alertas en el ámbito de la salud respecto a la importancia de una correcta indicación y ejecución.
Uno de los aspectos más llamativos para los pacientes es el sonido que se produce durante las manipulaciones, conocido como cavitación. Este fenómeno responde a la liberación de gases dentro de la articulación debido a cambios de presión y no implica daño estructural. Aun así, especialistas recalcan que estas maniobras requieren conocimientos anatómicos y experiencia clínica para evitar riesgos innecesarios.
El principal peligro no está en la técnica en sí, sino en su aplicación sin una evaluación previa o en pacientes con condiciones como osteoporosis, fracturas o enfermedades neurológicas. A esto se suma la preocupación por prácticas realizadas por personas sin formación en salud, lo que puede derivar en lesiones graves. Por ello, se insiste en acudir solo a profesionales acreditados y basar cualquier tratamiento en criterios clínicos y evidencia.
















