Votante Parisi se dividió y nulos no marcaron la segunda vuelta presidencial

El balotaje mostró un traspaso equilibrado del electorado del Partido de la Gente y una baja incidencia de los votos nulos y blancos, en contraste con lo anticipado por analistas.
José Antonio Kast se convirtió este domingo en el nuevo Presidente de Chile tras imponerse de manera contundente a la candidata oficialista Jeannette Jara en la segunda vuelta presidencial. El abanderado del Partido Republicano asumirá el cargo el 11 de marzo de 2026, luego de una elección que dejó varias lecturas políticas relevantes.
Con el 57,44% de los votos contabilizados, Kast obtuvo el 59,16% de las preferencias, superando ampliamente el 40,84% alcanzado por Jara. El líder republicano ganó en todas las regiones del país y se transformó en el candidato de derecha más votado de la historia, alcanzando 4.172.631 sufragios a nivel nacional.
Uno de los principales focos de análisis durante el balotaje estuvo puesto en el comportamiento del electorado de Franco Parisi, quien en primera vuelta logró un sorpresivo 19,71% de los votos. La incertidumbre giraba en torno a si ese respaldo se inclinaría mayoritariamente por uno de los candidatos o derivaría en una alta votación nula o blanca.
Los resultados sugieren que ese electorado se dividió de manera relativamente equilibrada. En la primera vuelta, considerando a todos los candidatos de derecha —Kast, Evelyn Matthei y Johannes Kaiser—, el sector alcanzó el 50,32% de los votos, mientras que la izquierda, sumando a Jeannette Jara, Marco Enríquez-Ominami, Harold Mayne-Nicholls y Eduardo Artés, llegó al 30%.
En la segunda vuelta, Kast rozó el 60% y Jara alcanzó el 40%, lo que indica que ambos bloques crecieron cerca de 10 puntos porcentuales, reforzando la hipótesis de una división pareja del electorado del Partido de la Gente.
En las regiones del norte, donde Parisi mostró su mayor fortaleza en la primera vuelta, Kast se impuso con claridad. En Arica y Parinacota obtuvo el 63,32%; en Tarapacá, el 63,68%; en Antofagasta, el 57,63%; y en Atacama, el 54,11%.
Por otra parte, los votos nulos y blancos no tuvieron el protagonismo que algunos analistas anticipaban, pese al llamado del Partido de la Gente a anular. En conjunto, estos sufragios representaron cerca del 7% del total, frente al casi 4% registrado en la primera vuelta. Si bien hubo un aumento, este no fue determinante en el resultado final.
El balotaje cerró así con una alta definición electoral, un traspaso de votos más ordenado de lo previsto y una clara consolidación del liderazgo de José Antonio Kast de cara al próximo período presidencial.









