EEUU confisca petrolero frente a Venezuela

Estados Unidos incautó un buque petrolero cerca de las costas venezolanas en una operación con helicópteros, soldados y agencias de seguridad. Washington acusa a la embarcación de transportar petróleo sancionado ligado a redes ilícitas. Caracas denuncia “robo descarado”.
Una operación militar estadounidense volvió a tensionar el tablero geopolítico en el Caribe. Este miércoles, Estados Unidos confiscó un buque petrolero frente a las costas de Venezuela en un procedimiento que incluyó helicópteros, soldados y la participación coordinada de diversas agencias federales. El despliegue se enmarca en la presencia militar reforzada que Washington mantiene desde agosto en la zona.
El operativo fue confirmado por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien destacó la magnitud de la incautación. “Es uno grande… de hecho, el más grande que se haya incautado jamás”, declaró en una rueda de prensa, señalando que se entregarán más antecedentes “más adelante”.
Aunque Trump evitó profundizar en los detalles, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, sí especificó los motivos que llevaron a la confiscación. A través de sus redes sociales, Bondi explicó que el FBI, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y la Guardia Costera, con el apoyo del Departamento de Guerra, ejecutaron una orden de incautación contra un buque destinado al transporte de petróleo sancionado proveniente de Venezuela e Irán.
Según Bondi, la embarcación llevaba años bajo sanciones estadounidenses por su rol en “una red ilícita de transporte de petróleo que apoya a organizaciones terroristas extranjeras”. La fiscal general acompañó sus declaraciones con un video del operativo, en el que se aprecia el despliegue aéreo y marítimo para tomar control del buque.
“Esta incautación se llevó a cabo de forma segura frente a las costas de Venezuela y nuestra investigación continúa”, añadió.
La reacción desde Caracas fue inmediata. El gobierno de Nicolás Maduro calificó el operativo como un “robo descarado” y anunció que acudirá a instancias internacionales para denunciar lo que consideran un “grave crimen internacional”. En un comunicado difundido en Telegram y citado por EFE, la Cancillería venezolana acusó a Washington de actuar al margen del derecho internacional y comparó lo ocurrido con la pérdida de Citgo, la mayor filial de PDVSA en Estados Unidos.
“El nuevo acto criminal se suma al robo de Citgo, arrebatado mediante mecanismos judiciales fraudulentos”, señaló el texto, insistiendo en que la incautación del petrolero viola principios básicos de soberanía y propiedad estatal.
La operación agrega un nuevo capítulo a la compleja disputa entre ambas naciones, marcada por sanciones, acusaciones cruzadas y un creciente control estadounidense sobre el transporte marítimo de petróleo sancionado en la región. Mientras Washington defiende su estrategia como una medida contra redes ilícitas internacionales, Caracas sostiene que se trata de una ofensiva política y económica que busca asfixiar al país.









