Gremios del transporte firman a regañadientes Perímetro de Exclusión en Talca

Pese a expresar duras críticas y dudas sobre su viabilidad, los tres gremios del transporte mayor de pasajeros de Talca suscribieron los convenios que darán inicio al Perímetro de Exclusión en febrero de 2026.
Con manifiesta oposición y múltiples reparos, los tres gremios del transporte mayor de pasajeros de Talca firmaron finalmente los convenios del denominado Perímetro de Exclusión, medida que comenzará a implementarse a partir de febrero de 2026 en la capital de la Región del Maule.
La firma se concretó tras intensas negociaciones lideradas por el seremi de Transportes y Telecomunicaciones del Maule, Guillermo Ceroni, junto a equipos técnicos de la División de Transporte Público Regional, en un proceso marcado por tensiones, desacuerdos y cuestionamientos de fondo por parte de los operadores.
¿Qué contempla el Perímetro de Exclusión?
Según explicó el seremi Ceroni, el acuerdo permitirá ordenar el sistema de transporte público, estableciendo 16 recorridos regulados y ampliando la cobertura hacia sectores que han experimentado un fuerte crecimiento habitacional en los últimos años.
“Van a efectuar 16 recorridos, sumando además a aquellos sectores que hoy día tienen muchos habitantes y que, por las nuevas construcciones habitacionales, poseen un mayor número de residentes”, detalló la autoridad.
En concreto, el plan considera la extensión de recorridos hacia las villas Valles de Talca, Bicentenario y Doña Antonia V, con horarios más amplios de lunes a viernes, permitiendo que los servicios operen hasta las 21:00 horas.
Asimismo, Ceroni destacó que el sistema incorporará buses los días sábado y domingo, lo que —a su juicio— mejorará significativamente la conectividad y comodidad de los usuarios. “No hay duda de que va a ser tremendamente beneficioso para la gente de Talca”, afirmó.
Las críticas de los gremios
Pese a suscribir los convenios, los representantes de los gremios dejaron en claro su desconfianza respecto al éxito del modelo.
El presidente de la línea Abate Molina, Alejandro Fuentes, sostuvo que el Perímetro de Exclusión “por sí solo, no va a funcionar”, enfatizando que el problema no pasa únicamente por aumentar la cantidad de buses. “Esto no es poner más máquinas en la calle, sino ordenar el flujo”, señaló, llamando a que las autoridades adopten medidas complementarias.
Más crítico fue el presidente de Taxutal, Osvaldo Bravo, quien reconoció que firmó por mandato de la asamblea, pero sin convicción personal. “En lo personal creo que esta cosa no va a funcionar. Hay exigencias que no dependen de nosotros, sino de la infraestructura urbana de la ciudad”, afirmó.
En tanto, Adolfo Contreras, presidente de Sotratal, expresó su molestia por el proceso. “Tenemos extremas discrepancias con la autoridad. Hemos venido a firmar obligados, porque esta forma de contrato en nada nos favorece. Hay indolencia, poco oído y pocas respuestas, pero sí imperativos. Creo que están abusando del trabajo de los operadores”, manifestó.
De esta forma, el Perímetro de Exclusión inicia su camino en Talca con un acuerdo firmado, pero lejos de un consenso pleno, dejando en evidencia un desafío mayor: lograr que la regulación del transporte público avance junto a mejoras reales en infraestructura y gestión urbana.









