Personas con discapacidad de curso SENCE realizan pasantía en Viña Aresti

El grupo de alumnos del programa “Servicios de Recepción en Establecimientos de Alojamiento Turístico” visitó la Viña Aresti en Río Claro, donde conocieron de cerca el trabajo vitivinícola y el valor del turismo inclusivo.
Un grupo de personas con discapacidad que participa en el curso SENCE “Servicios de Recepción en Establecimientos de Alojamiento Turístico”, que se desarrolla en la comuna de Molina, realizó una pasantía en la reconocida Viña Aresti, ubicada en la comuna de Río Claro, Región del Maule.
La jornada, que incluyó una visita guiada por las instalaciones de la viña, permitió a los alumnos conocer la historia, procesos y detalles de una empresa que representa un importante atractivo turístico y económico para la zona.
El director regional de SENCE Maule, Oscar Morales, acompañó a la delegación y destacó la relevancia de estas experiencias prácticas: “Es fundamental que los alumnos vivan en terreno lo que aprenden en sus capacitaciones, especialmente si se formarán en el rubro turístico. Agradecemos a Viña Aresti por su disposición y felicitamos al organismo técnico por llevar a cabo esta iniciativa, la cual esperamos se siga replicando”.
El curso, ejecutado por el organismo técnico Crea Capacita, busca complementar los conocimientos teóricos con experiencias reales que fortalezcan la formación laboral de los participantes. “Queremos que los alumnos se acerquen a la realidad del sector turismo, complementando las competencias técnicas y transversales que adquieren con el conocimiento del entorno regional. En este caso, lo hicimos con viñas, pero la idea es extenderlo a otros ámbitos del turismo”, explicó Marta Barrios, ejecutiva del OTEC.
Por su parte, el relator del curso, Pedro Guajardo, enfatizó el valor de aprender observando: “En el turismo es importante relatar, y ese relato se enriquece cuando uno ve. Buscamos que los alumnos comprendan el concepto de hospitalidad, porque el lema es ‘al turista con cariño’. Estamos formando verdaderos anfitriones”.
Uno de los participantes, Roberto Gaete, expresó su gratitud por la oportunidad de ser parte de esta experiencia: “Es muy importante porque acá nos han enseñado valores y conocimientos que podemos compartir con otros. Esto nos motiva a seguir creciendo”.
Desde Viña Aresti, Enoc Contreras, del departamento de ventas, destacó el carácter especial de la visita: “Es la primera vez que recibimos un grupo con discapacidad y ha sido una experiencia muy gratificante. Representa un desafío, pero también una oportunidad para seguir promoviendo la inclusión”.
La Viña Aresti, reconocida por la calidad de sus vinos y su entorno natural, recibe regularmente turistas y visitantes interesados en conocer sus procesos y productos, gran parte de los cuales son exportados al extranjero.









