Megarreforma tributaria enfrenta su última votación en la Cámara con ajustes y cuestionamientos

La Ley de Reconstrucción Nacional, conocida también como megarreforma tributaria, llega a su etapa final en el Congreso y este martes podría ser aprobada por la Cámara de Diputadas y Diputados si alcanza los 78 votos necesarios. La iniciativa, que tuvo diversas modificaciones durante su discusión, mantiene como eje una serie de cambios al sistema tributario orientados a incentivar la inversión y el crecimiento económico.
Entre las medidas incorporadas se encuentra la reducción del impuesto corporativo, beneficios para la repatriación de capitales, la exención del pago de contribuciones para mayores de 65 años y una rebaja temporal del impuesto a la herencia. Desde el Ejecutivo defienden que estas disposiciones permitirán impulsar la inversión y el empleo, aunque sectores críticos advierten que implicarán una menor recaudación fiscal, estimada en más de 4 mil millones de dólares anuales hasta 2031.
En el oficialismo existe confianza en que la iniciativa logrará avanzar tras meses de tramitación, mientras la oposición ha cuestionado el cumplimiento de acuerdos legislativos, especialmente con el Partido de la Gente. Desde ese sector han reclamado que proyectos vinculados a beneficios para medicamentos y pañales no han tenido el mismo avance que la reforma tributaria, pese a los compromisos asumidos durante la negociación.
Uno de los puntos que aún podría extender la discusión corresponde a normas aprobadas durante el proceso legislativo, como el llamado “anatocismo”, que permite el cobro de intereses sobre intereses en ciertas deudas. El Gobierno evalúa presentar un veto para eliminar esta disposición y evitar recurrir al Tribunal Constitucional, mientras la oposición prepara acciones ante esa instancia. Además, La Moneda ingresaría una urgencia a una iniciativa del PDG como señal para buscar apoyos que permitan cerrar la aprobación del proyecto.
















