Contraloría detecta graves deficiencias en el control de puentes y alerta sobre situación de infraestructura en el Maule
La Región del Maule concentra 667 puentes, equivalente al 9,89% del total nacional, y figura entre las zonas con mayor cantidad de estructuras bajo administración de la Dirección de Vialidad.

La Contraloría General de la República encendió las alertas tras detectar importantes falencias en la gestión, conservación y fiscalización de los puentes administrados por la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas. Los antecedentes fueron revelados en el Informe Final N° 804 de 2025, que revisó el período comprendido entre enero de 2022 y marzo de 2025, identificando problemas en los procesos de inspección, mantención y control de miles de estructuras a nivel nacional.
Entre los hallazgos más relevantes, el organismo fiscalizador constató que más del 85% de los puentes no cumple con los plazos de inspección establecidos, mientras que algunas estructuras no registran revisiones desde 2016. Asimismo, se detectaron puentes con informes técnicos desfavorables que permanecen sin intervención durante años, pese a presentar daños que requieren atención, situación que genera preocupación respecto de la seguridad y el estado de conservación de esta infraestructura.
La situación adquiere especial relevancia para la Región del Maule, que posee 667 puentes y ocupa el cuarto lugar nacional en cantidad de estas estructuras. El informe señala además que la macrozona comprendida entre las regiones del Maule y Los Lagos concentra el 76,79% de los puentes del país. A ello se suman inconsistencias en los sistemas informáticos utilizados para la gestión de la red, donde fueron identificados registros incompletos, datos contradictorios y antecedentes faltantes en estructuras como Los Puercos, Quete Quete, Claro, San Isidro, Barrancas N°2, La Cañada, El Zorro, Vejar, Cárcamo, Los Sauces, Gumera, Chupallar y El Rubio, entre otros.
Frente a estas observaciones, la Contraloría instruyó a la Dirección de Vialidad implementar medidas correctivas para mejorar el control y la gestión de la infraestructura vial, incluyendo la depuración de los sistemas de información, el cumplimiento de los programas de inspección y la ejecución oportuna de mantenciones. Además, exigió acreditar documentalmente las revisiones efectuadas y respaldar la participación de especialistas en proyectos estratégicos actualmente en desarrollo en el Maule, entre ellos los puentes Río Putagán y La Recova, así como la reposición de ocho puentes de madera asociados al mejoramiento del Camino Costero Norte de Licantén.









