Dieta mediterránea: un modelo saludable que encaja con Chile

Reconocida por la UNESCO y recomendada por Harvard, esta dieta milenaria no solo reduce el riesgo de enfermedades crónicas, sino que también se adapta a la producción agrícola y marina de Chile, potenciando la salud y la sostenibilidad.
La dieta mediterránea, declarada en 2010 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, es reconocida a nivel mundial por sus beneficios para la salud. Recomendado por instituciones como la Universidad de Harvard, este modelo de alimentación ha demostrado disminuir la incidencia de enfermedades cardiovasculares, diabetes, ciertos tipos de cáncer y patologías neurodegenerativas, además de favorecer un peso corporal saludable.
Se trata de un patrón basado en alimentos frescos y poco procesados: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, aceite de oliva como principal fuente de grasa, además de pescados, mariscos y un consumo moderado de lácteos descremados, fermentados y vino.
Más allá de los ingredientes, la dieta promueve hábitos como cocinar en casa, comer en familia y preferir productos locales y de temporada.
En Chile, los expertos destacan que este modelo es especialmente aplicable en la zona central, donde el clima mediterráneo favorece el cultivo de frutas, verduras, hortalizas y olivos, además del acceso a una amplia oferta de productos del mar.
“El modelo mediterráneo no es solo una tradición, sino evidencia científica aplicada: comprar en temporada, cocinar en casa y compartir la mesa son prácticas que impactan en la salud de nuestra población”, señaló el doctor Attilio Rigotti, académico de la UC. Añadió que adaptada a los productos locales, esta dieta puede ser clave en la prevención del sobrepeso, diabetes, hipertensión y ateroesclerosis.
Italia ha sido uno de los principales promotores de esta dieta a nivel internacional. La embajadora en Chile, Valeria Biagiotti, destacó que la herencia culinaria italiana facilita la transferencia de técnicas y conocimientos que enriquecen la oferta gastronómica nacional.
Principales beneficios:
- Salud cardiovascular: Disminuye riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
- Control metabólico: Ayuda a prevenir diabetes tipo 2 y mejora el perfil lipídico.
- Peso saludable: Favorece el control del peso con ejercicio y vida activa.
- Salud mental y longevidad: Menor riesgo de depresión y mayor expectativa de vida.
- Sostenibilidad: Fomenta productos locales y de temporada, reduciendo impacto ambiental.
Alimentos recomendados
Frutas, verduras, legumbres, frutos secos, tubérculos, cereales integrales, hierbas y especias, aves, pescados, mariscos, lácteos fermentados, huevos y grasas saludables como aceite de oliva, aceitunas y palta.
Entre los productos poco recomendados están las carnes procesadas, grasas trans, alimentos ultraprocesados, cereales refinados, aceites industriales y azúcares añadidos.









