Bloomberg cuestiona eventual legado de Boric y alude a “fracasos” en empleo y seguridad

El medio económico y político internacional analiza la gestión del presidente Gabriel Boric, destacando dificultades en el cumplimiento de su programa, aumento del desempleo y la delincuencia, y cuestionando su capacidad de liderazgo.
Un reciente análisis publicado por Bloomberg evaluó el escenario político chileno de cara a las próximas elecciones presidenciales y ofreció una crítica directa al eventual legado que dejaría el presidente Gabriel Boric.
El artículo subraya que Chile enfrenta un contexto cada vez más “polarizado”, con un aumento del desempleo y de la delincuencia, y que Boric “ha fracasado” en gran medida en la implementación de los postulados que lo llevaron a La Moneda, así como en consolidarse como referente de la “nueva izquierda” en la región.
Bloomberg consultó diversas fuentes sobre la gestión del mandatario. Algunas criticaron que Boric y su equipo “despreciaron” la experiencia de sus predecesores, actuaron con “soberbia” y formaron equipos con escasa experiencia política. El análisis destaca, además, que iniciativas como un plan fiscal ambicioso no prosperaron y que varias promesas de su programa no se han cumplido.
El medio también se refirió a la lenta recuperación de la región de Valparaíso tras los incendios que afectaron principalmente a Viña del Mar hace 36 meses. “Uno se siente muy abandonado”, señaló una vecina de 63 años que perdió su vivienda y hoy reside en el living de familiares amigos.
En contraposición, Bloomberg cita fuentes que valoran la capacidad del gobierno de Boric para adaptarse ante contingencias, como la migración irregular y el aumento de la delincuencia. Se reconocen logros como el consenso alcanzado para reducir la jornada laboral, la moderación de la inflación y la reforma al sistema de pensiones, aun cuando no siempre contó con mayoría en el Congreso.
En su conclusión, el medio sostiene que la experiencia de Boric podría servir de “advertencia” o lección para países vecinos como Colombia y Brasil, donde los presidentes Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula da Silva enfrentan desafíos similares en la gestión de reformas y control fiscal.









