¿Bukele busca perpetuarse en el poder? Luz verde a reelección indefinida genera ruido en El Salvador.

Organismos internacionales y voces locales acusan desmantelamiento democrático tras reforma exprés que permite reelección presidencial sin límite de mandatos.
El Salvador vive días de alta tensión institucional tras la aprobación exprés de una reforma constitucional que habilita la reelección presidencial indefinida. La medida, impulsada por el oficialismo en el Congreso, ha sido duramente cuestionada tanto dentro como fuera del país, pues elimina uno de los principales frenos al poder en una democracia: el límite de mandatos presidenciales.
El presidente Nayib Bukele, quien en 2024 obtuvo un segundo mandato tras un controvertido fallo de la Corte Suprema, no se ha pronunciado sobre si buscará un tercer período. Aunque en enero aseguró no aspirar a una reelección indefinida, su silencio actual alimenta las sospechas sobre sus verdaderas intenciones.
La reforma también extiende el mandato presidencial de cinco a seis años y elimina la segunda vuelta electoral, medidas que, según organizaciones como Human Rights Watch y WOLA, responden a una estrategia para “concentrar poder” y “desmantelar la democracia”, siguiendo el mismo patrón que ya vivieron Venezuela y Nicaragua.
Desde la oposición, la activista Celia Medrano advirtió que “no es una sorpresa” esta maniobra institucional: “Para quienes aún dudaban sobre el objetivo de perpetuarse en el poder, ahora no cabe ninguna duda”. Asimismo, denunció el cierre de espacios cívicos y la criminalización de periodistas y defensores de derechos humanos.
La organización Acción Ciudadana fue más allá, afirmando que esta reforma “no busca empoderar al pueblo, sino asegurar la permanencia de Bukele en el poder”. El Salvador, apuntan, estaría transitando por el mismo camino que llevó a otros países a convertirse en regímenes autoritarios.
De continuar por esta senda, Bukele podría convertirse en el primer presidente salvadoreño reelecto por tercera vez en la historia reciente, una realidad que reaviva el debate regional sobre los riesgos de la concentración de poder y el retroceso democrático.









